De Weimar a Tel Aviv: el nacimiento de la ciudad Bauhaus

De Weimar a Tel Aviv: el nacimiento de la ciudad Bauhaus

- 30 January 2019

Ni en Alemania, ni en Europa: La ciudad con más construcciones Bauhaus se encuentra en Oriente Próximo.

Los que la han visto, dicen que es la ciudad fea más bonita del mundo. Y sí, aunque parezca absurdo, aunque escape de toda lógica, dicen la verdad. Podríamos decir que es la ciudad guapifea de moda, con el permiso de otras ciudades como Berlín, Treviso o Basilea. Esto es algo que solo pueden entender los que han tenido la suerte de visitar la ciudad blanca. Tel Aviv tiene ese nosequé que enamora: el ambiente joven y moderno, el animado ritmo de vida, sus cafés, bares y restaurantes, las galerías de arte, la diversidad cultural…y una arquitectura que la hace única y singular.

Y es que Tel Aviv ostenta el título de la ciudad con mayor número de construcciones Bauhaus del mundo. Más de 4.000 edificios de formas puras y sencillas, líneas geométricas y estructuras funcionales. El estilo de los edificios es el que es: austero y sin florituras. Es práctico y racional y está pensado para mejorar la calidad de vida de los que viven en ellos. En el año 2003 la Unesco declaraba la ciudad israelí Patrimonio de la Humanidad por ser un “ejemplo sobresaliente del planteamiento de una nueva ciudad y su arquitectura a principios del siglo XX”, y “por integrar las tendencias arquitectónicas del Movimiento Moderno en el entorno local”.

Tel Aviv nació de la nada. Literalmente. La ciudad se edificó sobre un terreno árido y desértico, y en tiempo récord. Urgía construir de forma rápida y eficaz para dar cabida a la afluencia de inmigrantes judíos que acudían en masa a la región, escapando de la persecución que sufrían en Europa. Con tal propósito, el primer alcalde, Meir Dizengoff, encargó al urbanista escocés Patrick Geddes que diseñara un plan urbanístico moderno y funcional que se adaptara a las exigentes condiciones climáticas y paisajísticas del territorio. Geddes trazó el plan, pero fueron los arquitectos de la Bauhaus los que aportaron su sello estilístico.

La escuela alemana, denostada y prohibida por el Tercer Reich por ser “cosmopolita” y “degenerada”, encajaba a la perfección con las pretensiones urbanísticas y las necesidades de construcción acelerada de la recién nacida Tel Aviv, tanto por su filosofía e ideología como por su aplicación eficaz y práctica. Así, el estilo Bauhaus llegó a la “tierra prometida” en los años 30 de la mano de un grupo de arquitectos judíos alemanes que huían del régimen nazi: Arieh Sharon, Shmuel Mestechkin, Munio Gitai-Weinraub o Shlomo Bernstein, entre otros, fueron los encargados de diseñar y dar forma a la nueva ciudad.

Los principios funcionales de la Bauhaus se adaptaron al nuevo terreno, caluroso y soleado, para optimizar al máximo los edificios. Por ejemplo, se buscaba que la luz entrase en las estancias, pero al mismo tiempo se intentaba proteger el interior de las altas temperaturas. De ahí que se utilizaran colores claros (A Tel Aviv se la conoce como ciudad blanca por el color de sus edificios), ventanas retranqueadas y estrechas, balcones que se proyectan para dar sombra al piso inferior o edificios que se levantan sobre pilares para favorecer la ventilación, permitiendo que el aire circule por debajo. También son característicos los techos planos, pensados para instalar encima jardines y espacios habitables.

En la actualidad, todo aquél que visita Tel Aviv puede disfrutar de rutas guiadas (y gratuitas) por los barrios donde se encuentran algunos de los edificios Bauhaus más característicos y mejor conservados de la ciudad. Pasado, presente y futuro. De Weimar a Tel Aviv.

Larga vida a la ciudad Bauhaus.