Las polaroids de Tarkovski (o cómo ver las cosas por última vez)

Las polaroids de Tarkovski (o cómo ver las cosas por última vez)

- 16 January 2019

Andréi Tarkovski, el que fuera uno de los directores de cine más influyentes del siglo XX, podría haber sido también influencer si hubiera vivido lo suficiente para abrirse una cuenta en Instagram. Y es que cuando no dirigía películas, el cineasta ruso dedicaba buena parte de su tiempo a su otra gran pasión: la fotografía. 

Tarkovksi era un virtuoso del celuloide que escribía poesía en imágenes. Equipado con sus Polaroid, el director realizó entre 1979 y 1984, durante el rodaje de su film Nostalgia en Rusia e Italia, más de 200 instantáneas. Años más tarde, el fotógrafo Giovanni Chiaramonte se encargó de recopilarlas en el libro “Instant Light”, y el resultado es una auténtica maravilla: Paisajes oníricos y nebulosos, espacios y rincones privados de su casa o su jardín; imágenes de su mujer, su hijo o su perro. Las polaroid de Tarkovski son ráfagas de luz tenue y colores saturados que confieren al tiempo y al espacio un cariz misterioso y magnético. Cuenta Tonino Guerra, guionista y amigo del cineasta, que Tarkovski a menudo reflexionaba sobre la forma en que vuela el tiempo, y que con sus fotografías lo que pretendía era detenerlo, convertir lo transitorio en algo permanente. Era su forma de enfrentarse a la melancolía que le generaba ver las cosas por última vez. Fotografiar era para él como “esculpir en el tiempo”, una idea recurrente que empapa toda su obra y que más tarde serviría de título para su libro póstumo. 

No son fotografías técnicamente perfectas (ni falta que hace) y sin embargo evocan a la perfección el universo místico y singular del cineasta ruso. Y sí, lo decimos sin tapujos: Andrei Tarkovski, el escultor del tiempo, hubiera tenido una de las cuentas de Instagram más bonitas del mundo.