La arquitectura del edificio Bauhaus

La arquitectura del edificio Bauhaus

- 30 January 2019

Walter Gropius fue el fundador y arquitecto de la Bauhaus en Dessau. Proyectó los espacios donde la artesanía y la tecnología se darían la mano para dar lugar a los inicios del movimiento Moderno. Un reencuentro entre arte, técnica, estética y función. Así definía la filosofía de la escuela y así lo quiso reflejar en su edificio, concebido desde el racionalismo. La funcionalidad fue el centro de su razonamiento y la relación entre espacios interiores y exteriores una de sus mayores virtudes.

El edificio se componía de tres volúmenes puros que permitían distribuir el programa. Se trataba de tres alas que se articulaban mediante pasarelas ocupadas por zonas comunes y que se diferenciaban des del exterior a través de sus fachadas. La actividad en el ala artesanal, por ejemplo, se veía reflejada en el exterior mediante un enorme muro-cortina acristalado que respondía al interés de Gropius de trabajar con nuevos sistemas estructurales y tecnológicos.

Esto hizo que no se pudiera determinar una fachada principal, haciendo del propio edificio un manifiesto materializado en el que la forma respondía a la función.

En su interior se respiraba el cuidado con el que habían sido proyectados los espacios. Los estudiantes fueron los encargados de dar vida al hormigón. El taller de pintura mural trabajó la decoración interior de todo el edificio y el taller de metal introdujo la iluminación y el mobiliario.

La filosofía de Gropius se reflejó en cada una de sus decisiones arquitectónicas y el edificio de la Bauhaus se convirtió en la viva imagen de su manifiesto. Las distintas disciplinas artísticas compartían ahora un mismo techo, un nuevo espacio donde sentir la libertad de aprender la una de la otra, y así avanzar, no solo como artesanos sino como artistas.