Entrevista con Stefan Sagmeister

Entrevista con Stefan Sagmeister

Stefan Sagmeister, diseñador gráfico, tipógrafo y director de arte, reconocido mundialmente. Uno de sus últimos trabajos ha sido inaugurar una exposición en el MAK de Viena. “Beauty”, nombre que recibe la inauguración, es una reivindicación de la belleza. Precisamente de este tema es sobre el que nos habló en la entrevista que le hicimos hace unos meses.

“La belleza es una parte central de lo que significa ser humano.”

¿Por qué toca ahora hablar de belleza? 

Después de 100 años de belleza básicamente excluida como un objetivo en arte, diseño y arquitectura, estamos hambrientos de ello. Es el momento de aparcar todas las otras estrategias, -desde el disgusto hasta el shock y la fealdad deliberada-, y recuperar la belleza nuevamente. 

¿Por qué tiene tan mala fama? 

A lo largo de la mayor parte del siglo XX y XXI, la belleza se ha ganado mala reputación. Muchos diseñadores respetables dicen no estar interesados ​​en ella, el mundo del arte contemporáneo la ha abandonado casi por completo y uno puede hojear pilas de libros de arquitectura sin ver el término mencionado ni una sola vez.

¿Se la vincula con todo lo vanal y superficial? 

Sí. Después de la Primera Guerra Mundial los artistas quedaron decepcionados con los valores de la civilización y como reacción, decidieron ir en contra de todo lo que había sucedido hasta entonces. Y lo estético y la belleza fueron una de las víctimas, ya que eran grandes protagonistas del arte del XIX. Y de allí viene esa asociación con todo lo superficial y banal. 

¿En esta época nace el famoso: form follows function?

La funcionalidad es necesaria pero el auténtico reto es conseguir que además sea placentero y bello. Y eso, es muy difícil. El “problem-solving” se ha convertido en algo mucho más importante que crear algo maravilloso. Pero el reto es conseguir las dos cosas.

Crear una taza de café funcional es fácil, pero si tenemos que hacerla placentera para el usuario, la cosa se complica. 

Dime, ¿qué es la belleza para ti? 

Yo diría que es una combinación de cualidades estéticas como color, forma, materiales, estructura, composición que juntos intentan apelar a  los sentidos estéticos, sobretodo los ojos pero también las orejas. Creo que esa es una definición muy completa.

¿Por qué es tan importante? 

La belleza no es una mera estrategia superficial sino una parte central de lo que significa ser humano. Es intrínseco al ser humano. La belleza nos atrae a nivel psicológico y nos puede ayudar a sentirnos mejor. Puede rebajar el caos que sentimos y es una puerta a la esperanza. El impacto positivo que tiene  es relevante. 

¿Puede influenciar la manera como nos sentimos o actuamos? 

Sí, mucho. Te daré un ejemplo: en Nueva York hay dos estaciones de tren, Penn Station hecha en los setenta y Grand Central Station con un edificio precioso hecho entre el siglo XIX y XX. Tienen la misma función y el mismo público. Hicieron un estudio y descubrieron que los ánimos de las personas de Penn Station era mucho más bajos que los de Gran Central ya que instintivamente el público no disfrutaba del lugar.

¿Nos puede hacer feliz? 

Sí. En todos los sentidos. Es como el diseño. El 50% de la gente del planeta vive en ciudades y todo lo que te rodea es diseño: tierra, edificios, calles, parque, ciudad. Todo es diseño y este puede ser bello (o no). La influencia del diseño en alguien que vive en un área urbana es exactamente la misma que tiene la naturaleza en alguien que vive en el campo. 

¿Qué peligro tiene no tener la belleza presente? 

La belleza ha sido esencial durante más de 2000 años. La filosofía se ha hecho impacto de la importancia de la belleza en el arte, música, literatura, la arquitectura, y en el día a día. La belleza no es una cosa subjetiva, es una necesidad universal. Si renunciamos a esta necesidad nos encontraremos en un desierto espiritual. Es a  través de la búsqueda de la belleza, que damos forma a nuestros propios hogares.

¿Cómo ves el efecto de la belleza a las redes sociales? 

Es muy evidente: en Twitter no hay imagen, ni diseño por lo que la gente se comporta de una manera más agresiva que en Instagram. En la segunda las imágenes bellas tienen mucho más protagonismo y en consecuencia, el tono y actitud es mucho más positivo. Por eso yo solo estoy en Instagram.

¿Vamos a ver un movimiento en el que la belleza sea más importante?

Totalmente. Estoy convencido. Y de hecho, ya se ha empezado a notar el cambio en el mundo de la arquitectura. El High Line de Nueva York, un parque elevado que conecta la ciudad, es capaz de ponerte de buen humor;  es funcional pero además es un lugar precioso lleno de arte y esculturas. O la Opera de Sidney cuyo diseño y belleza es tal que se ha convertido en un símbolo de la ciudad y del continente, puede que el más grande después del canguro. 

Mirando al futuro, ¿crees que la belleza va a ser esencial?

Exceptuando el siglo XX, la belleza siempre se ha sido protagonista; desde los romanos o los egipcios hasta Da Vinci. Por ello, la belleza va a tener un papel muy destacado en el futuro, en arquitectura, en diseño y en la planificación de las ciudades. Por la simple razón que es más estético, mejora la experiencia humana y además, sinceramente, queda mucho mejor.

Entrevista realizada por Bibiana Ballbè que apareció en nuestra sección “Futuros” de La Vanguardia el 27/12/2018