El #MeToo también llega a las galerías de arte

El #MeToo también llega a las galerías de arte

- 2 February 2018

El movimiento #MeToo quiere acabar con el acoso sexual. Pero va incluso más allá. Habla del papel que la cultura juega en la representación de la mujer. También de su valoración de méritos. Hemos visto al #MeToo en cine, televisión y música. Las entregas de premios se han convertido en su ventana al mundo preferida. Pero, ¿y el arte?

Las galerías y exposiciones pueden ser una manera de hacer notar el #MeToo. Para concienciar al público. Para definir cómo el artista y su obra pueden tomar cartas en el asunto. Y aunque no se haya hecho tanto bombo, ya ha habido movimiento en los museos. Y muchas preguntas. ¿Cómo encajamos algunos clásicos de la historia del arte? Las humillaciones de Picasso a las mujeres de su entorno. O la cosificación del cuerpo femenino en famosas pinturas. Pero también, ¿qué esperamos del arte contemporáneo?

 Hylas and the NymphsImagen de Art Manchester Gallery

Las ninfas de Waterhouse substituidas por Post-It

La Manchester Art Gallery retiraba un cuadro de J.W. Waterhouse el viernes pasado. Artista prerrafaelita consagrado universalmente. “Hilas y las Ninfas”, una obra que suele estar en una sala bautizada En Persecución de la Belleza. En la pintura aparecen varias ninfas adolescentes desnudas tentando al joven Hilas. Mitología y fantasía erótica. La escena puede considerarse sexista, inadecuada y ofensiva para el público moderno.

La galería ha decidido retirar el cuadro temporalmente. No es censura, sino una propuesta. En lugar de las ninfas encontramos un cartel en el que el museo declara haber creado un sitio para el debate. Los visitantes han empezado a colgar sus comentarios en la pared. Hay gente que se lleva las manos a la cabeza: “el feminismo ha llegado demasiado lejos”. Otros aplauden la acción. Clare Gannaway es una de las curadoras de arte de la galería. Explica que no es una crítica a la obra de Waterhouse ni una negociación del arte que ya existe. Se trata de dialogar alrededor del papel que el arte moderno debe jugar a partir de ahora. De su responsabilidad con la mujer y la problemática de los abusos sexuales.

METImagen de Metropolitan Museum of New York

La controversia de Balthus en el Met llega a Madrid

En noviembre, una mujer se escandalizó paseando por el Metropolitan de Nueva York. Fue al ver “Thérèse Soñando” de Balthus. Una imagen de una chica muy joven en posición sugerente. Le pareció perturbadora y decidió pedir al museo su retirada. No lo consiguió y el Met dijo que creía en el “respeto por la expresión creativa”. Pero la mujer sí consiguió 8.700 firmas de personas que creían que la obra de Balthus era inapropiada en pleno 2017.

Pero la cosa no queda en Nueva York. Esta semana llega a la Fundación Mapfre de Madrid la exposición Derain, Balthus, Giacometti. Una amistad entre artistas. La exposición recoge la obra “Los Días Felices”. Un retrato de Odile Émery, una niña de once años tumbada y con la falda levantada. Mapfre ha defendido a las lolitas balthusianas. Expertos en arte aseguran que las pintaba para romper la mentalidad burguesa del momento. Lo que la visitante del Met vio como intolerable podría haber querido ser un acto de revolución en su día.

Hay gente que considera el retiro de la obra de Waterhouse una exageración. Otros que lamentan que Balthus se esté exponiendo en Madrid. Pero lo importante es que hay debate. Un debate que no había llegado hasta ahora. El arte es una arma de revolución. Y puede unirse al #MeToo o al Time’s Up cuando quiera.

*Ilustración de portada de Yukinori Xum