Vivir en una eterna adolescencia es bueno para nuestro cerebro

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Vivir en una eterna adolescencia es bueno para nuestro cerebro

- 13 noviembre 2016

Por problemas económicos muchos jóvenes todavía se ven obligados a vivir con sus padres. La adolescencia ha pasado a durar 15 años, dos veces más que en los años 50. Por lo que existe una gran preocupación de que esta dependencia pueda conducir a una inmadurez duradera. Y que esto se traduzca en una incapacidad generalizada para asumir responsabilidades. Pero en realidad parece que extender la adolescencia puede hacernos más capaces en la edad adulta.

Según una serie de investigaciones existe una ventaja para aquellos que prolonguen su juventud. Lejos de contribuir en una inmadurez emocional, la tendencia es que, en realidad, nuestro cerebro reciba más oportunidades de crecimiento. Y esto pasa porque biológicamente la adolescencia sirve para preparar el cerebro para la independencia. Por lo que también es el momento en el que está mucho más abierto. De manera que nuestra capacidad de aprendizaje es mayor si se disfruta de un entorno estimulante intelectualmente hablando.

 

Foto de Portada de Gerard Estadella.