Las cámaras de vigilancia en Gran Bretaña se utilizan para crear arte

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Las cámaras de vigilancia en Gran Bretaña se utilizan para crear arte

 

A lo largo y a lo ancho de Gran Bretaña hay más de 13 millones de cámaras de vigilancia. Probablemente por eso existe una Ley de Libertad de Información que permite a cualquier ciudadano pedir a las compañías y organizaciones todos los vídeos en los que aparecen. La mayoría de ciudadanos son observados sin apenas enterarse. Sin embargo, también hay casos en los que se ha dado la vuelta a la situación y que han querido utilizar estas cámaras con el objetivo de conseguir diferentes contenidos artísticos.

1. Para hacer videoclips.

Al no poder permitirse un equipo de grabación en condiciones para uno de sus videoclips, el grupo The Get Out Clause decidió utilizar las cámaras más baratas que tenían a su alcance: las de vigilancia. Una vez localizados los rincones de Manchester que más les gustaban, colocaron sus instrumentos y empezaron a jugar con las cámaras de la calle.

2. Como recuerdo de boda.

El artista Jeff Guess decidió utilizar la cámara de un radar de velocidad para obtener un buen recuerdo del día de su boda. Para conseguirlo, la pareja recién casada excedió intencionadamente el límite de velocidad para hacer saltar el radar y la fotografía policial. Sin embargo, el objetivo del artista iba un poco más allá de la del simple recuerdo. Su intención era reflexionar sobre el concepto de identidad, utilizando una fotografía de identificación policial en un momento en el que sus identidades estaban cambiando.

TheCreativeNet - Jeff Guess

3. Para hacer una película.

El colectivo MediaShed decidió utilizar las cámaras de video vigilancia para hacer una película a la que llamaron The Duellists y que salió a la luz en 2007. Les parecía interesante cómo millones de ingleses caminaban día tras día sin percatarse de que en cualquier momento podían ser observados. En su caso no pidieron las cintas sino que las piratearon, una técnica que incluso tiene un término propio: el video sniffing. Una de las escenas muestra una actuación coreografiada que fue grabada durante tres noches en un entro comercial. La película fue dirigida por David Valentine con una banda sonora de Hybernation.