Las 5 claves de John Cleese para ser más creativo

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Las 5 claves de John Cleese para ser más creativo

- 14 diciembre 2016

Todo el mundo conoce a John Cleese por sus innumerables personajes en Monthy Python. Y por sus andares tontos, claro. Pero además de un actor multifacético también es un guionista imparable. Por eso se siente tan cómodo hablando sobre creatividad. John Cleese ha pasado los últimos 25 años de su vida observando de cerca a un sin fin de personas creativas. Incluido él mismo. Por lo que ha podido sacar varias conclusiones.

Después de varios años de observación se dio cuenta de que sus vagas intuiciones coincidían con estudios empíricos del brillante Donald MacKinnon en los 70. De hecho las mejores investigaciones al respecto son de esa década, probablemente porque se llegó a los límites en la materia. La creatividad por sí misma es inexplicable. De hecho Freud negó en varias ocasiones que el psicoanálisis pudiera desvelar algunos de sus misterios.

Según John Cleese existen dos modos de actuación: abierto y cerrado. En el trabajo acostumbramos a estar en modo cerrado. Es un modo activo, eficiente, útil. Estamos ansiosos, impacientes. Pero nunca creativos. En cambio el modo abierto es mucho más relajado, más lúdico, más contemplativo. Tiene cabida el sentido del humor. No hay presiones. Nos permite jugar, hacernos preguntas. Y ser creativos.

De hecho Alfred Hitchcock siempre paraba a su equipo para explicarles historias que no tenían nada que ver con la película en cuestión. Al principio la gente se indignaba. Pero con el tiempo descubrieron que lo hacía intencionadamente. Hitchcock no quería que se trabajara bajo presión. Eso sí, ambos modos son necesarios. Para resolver un problema puede que sea necesario abrirnos un poco. Pero cuando tengamos que solucionarlo tendremos que ser eficientes y cerrarnos otra vez. Lo ideal sería saber movernos entre ambos modos. Pero a veces nos atascamos en uno. Y casi siempre acaba siendo el cerrado.

Pero, ¿cómo podemos entrar y actuar con naturalidad en este modo abierto? John Cleese divide el procedimiento en 5 puntos:

1. Espacio.
Es importante alejarse del resto de mortales. Buscar tranquilidad. Huir de las presiones.

2. Tiempo.
Una vez tengamos nuestro propio espacio, necesitamos escoger un período específico de tiempo. La combinación de los dos primeros factores crean una especie de oasis de tranquilidad mediante el establecimiento de límites de espacio y tiempo. La creatividad es posible cuando nos separamos de la vida cotidiana. Nos aislamos y olvidamos todo lo demás. Porque solucionar problemas triviales es fácil, pensar en grande es más complicado.

3. Más tiempo.
La organización espacio-tiempo es importante para evadirse de la realidad. Pero cuando lo consigues resulta absurdo porque lo único que consigues es presionarte. Y para ser creativos necesitamos calma. Lo ideal sería dedicar 1 hora y media a intentar llegar al modo abierto. No hace falta estar toda la mañana. Todos necesitamos un descanso.

4. Confianza.
Esto quiere decir no tener miedo a equivocarse o a decir tonterías. La primera idea nunca será la mejor. Para ser creativo hay que seguir con el problema. La clave está en saber vivir con esa incomodidad de cuando todavía no hemos encontrado la solución más adecuada. Las personas creativas toleran mucho mejor este malestar.

5. Humor.
El sentido del humor nos consigue llevar del modo cerrado al abierto en un segundo. Reír nos relaja. Los temas importantes también pueden tratarse con humor. La solemnidad es el peor enemigo de la creatividad. Y el humor es sinónimo de espontaneidad.