La Realidad Virtual nos acerca a las consecuencias del cambio climático

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La Realidad Virtual nos acerca a las consecuencias del cambio climático

Es difícil entender cómo los océanos se están volviendo ácidos a menos que te conviertas en coral. En una ostra, una almeja o un erizo de mar. O en otras palabras: que lo experimentes tú mismo. Por eso los investigadores de la Universidad de Stanford están empezando a utilizar la realidad virtual para concienciarnos de los efectos adversos del cambio climático. Se trata de un exterminio a cámara lenta. Y totalmente a espaldas de la mayoría de seres humanos. Por lo que nos desconecta del problema. Y parece que nos exime de nuestra responsabilidad.

La inmersión a través de realidad virtual permite mover el cuerpo e interactuar con el medio. Por lo que la experiencia es mucho más intensa que simplemente sabiendo que se está dañando el planeta. Probablemente estaremos más motivados a tomar medidas si vemos, oímos e incluso sentimos lo que está sucediendo a través de la perspectiva de las plantas y los animales. Y es que lo visceral siempre gana a lo racional.

El modelo está inspirado en la isla italiana de Ischia. Las aberturas volcánicas subterráneas han arrojado dióxido de carbono por lo que el mar se ha vuelto más ácido. Los investigadores programaron una experiencia en Realidad Virtual que acelera el proceso destructivo. Permitiendo interactuar con un arrecife lleno de vida primero. Más tarde en un entorno mucho más decadente. Y finalmente ser testigo del desastre desde la perspectiva de un coral.

Todavía es pronto para medir el impacto a largo plazo de la inmersión. En un estudio anterior se usó un joystick que vibraba como una motosierra para concienciar sobre la excesiva tala de árboles. Y las personas que participaron usaron un 20% menos de papel que los que se informaron del tema de forma tradicional. Por lo que todo apunta que la inmersión en Realidad Virtual es una buena herramienta para concienciar de los problemas que -de entrada- pueden parecernos lejanos.