El futuro no nos necesita. ¿O sí?

mau morgo

El futuro no nos necesita. ¿O sí?

La Inteligencia Artificial puede convertirse en nuestra mayor amenaza en el futuro. Se basa en una gran red neuronal que recorre conjuntos de datos digitales masivos. Logrando resultados superiores a los que conseguiría un ser humano. Los algoritmos recolectan y analizan miles de datos, sintetizan la información, identifican patrones y crean resultados significativos. Ya sea el tratamiento de una enfermedad, una campaña de marketing, una noticia o una estrofa musical. Por lo que médicos, publicitarios, periodistas o músicos pueden empezar a temblar. De hecho un estudio reciente sugiere que el 45% de todas las actividades en el trabajo pueden ser automatizadas a partir de la Inteligencia Artificial.

¿Pero el trabajo de un CEO también puede ser automatizado? Parece que sólo en un 20%. Y eso es porque los sistemas de Inteligencia Artificial simplifican demasiado la lectura de informes, la detección de riesgos o el reconocimiento de patrones. Lo cual es un alivio para algunos. Satysa Nadella, CEO de Microsoft, asegura que debemos estar preparados para que las máquinas sean cada vez más inteligentes. Se conviertan en nuestras socias. Y no en nuestras enemigas. El futuro realmente nos necesitará, pero sólo si sabemos aprovechar las herramientas que tenemos a nuestros alcance. De modo que habrá que preparar a los estudiantes para que sepan trabajar codo a codo con las máquinas de Inteligencia Artificial.  

Un informe de Deloitte muestra que las empresas buscan contratar a personas con mayores habilidades sociales y de comunicación, así como competencias culturales o aptitudes emocionales más fuertes. Que les permita trabajar en colaboración con varios equipos, ser flexibles y adaptarse a nuevas oportunidades y circunstancias. Tanto del lugar de trabajo como del propio mercado. Por lo que es necesario que sigan existiendo líderes capaces de sintetizar, negociar y arbitrar. Líderes capaces de aprovechar las ventajas que seguramente nos aportará la Inteligencia Artificial. Y responsables de la adaptación de su equipo a este nuevo paradigma. Y es que hasta que las máquinas no sean capaces de interpretar emociones, estamos salvados.

Foto de Portada de Mau Morgó.