El verano = la época más creativa

TheCreativeNet_David Hockney

El verano = la época más creativa

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Una cosa está clara, sin tiempo = imposible ser creativo. Por eso el verano es la mejor época para la creatividad. Durante el año no tenemos tiempo para nada, y menos para intentar ser más creativos. Aunque siempre deberíamos reservar espacios para reflexionar, pensar, dejar la mente en blanco y absorber información del entorno. Pero tranquilos, no os sintáis mal si nos estáis leyendo desde la tumbona de la piscina o la orilla de la playa, porque estás haciendo justo lo mejor para potenciar la creatividad: desconectar.

Los expertos aconsejan dividir el día en 6 porciones equilibradas: tiempo para la actividad física, tiempo para dormir, tiempo para el recreo, tiempo para el juego, tiempo para las cuestiones profesionales y tiempo para la reflexión. Como la mayoría de vosotros estará de vacaciones, olvidemos el espacio para el trabajo y potenciemos el tiempo del ocio, el descanso y la meditación. Pinta bien, ¿no?

1. Pescad peces grandes

En sentido metafórico, claro. Aunque también podéis intentarlo con una caña y un gusano, dicen que el tiempo de espera a veces es tan largo que quizá os da tiempo a meditar. Pero volvamos a la metáfora. David Lynch dice que si alguien quiere pescar peces pequeños tiene suficiente bajando un solo metro. Pero si lo que queremos son peces grandes, tendremos que ir mucho más al fondo. Eso significa que más allá de nuestro ego existe un espacio inmenso para explorar. Para ser creativos tenemos que olvidarnos de la memoria. Usar los recuerdos no nos hace creativos, nos hace repetitivos. La clave está en buscar fuera, no dentro.

2. Dad largos paseos

Por la playa, el bosque, la montaña o el desierto. El contacto con la naturaleza salvaje acentúa nuestra capacidad creativa. ¿Por qué? Por la calma + tranquilidad que proporciona. Pero también porque nos pone en contacto con el exterior: la belleza, los colores o el silencio. Encontrarnos con la naturaleza nos acerca a nuestro ser más auténtico + nos permite encontrarnos con la calma interior que nunca tendríamos que haber perdido. Intentad recordarlo cuando empiece septiembre.

3. Escuchad mucha música

La música nos ayuda a reencontrarnos con nuestras emociones, y eso necesariamente favorece el proceso creativo. Está demostrado que la música aumenta la segregación de endorfinas = hormonas que se relacionan directamente con la sensación de placer. Porque siempre seremos más creativos si la actividad que desarrollamos nos gusta.

4. Soñad despiertos

Sin utopías la creatividad se hace más difícil. Si no deseas nada, no puedes ser creativo. Joan Miró decía que cuando pintaba intentaba hacerlo desde la ingenuidad de un niño. Se le llama la técnica del diamante del deseo. Primero tendremos que definir claramente nuestra meta. Como más difícil, mejor. A partir de aquí, en vez de verlo como algo inasumible, hay que hacerlo al revés. Pensad cómo podéis acercaros, paso a paso, a vuestro objetivo. Deberíamos dejar de pensar en imposibles. Si eres creativo, todo es posible.

Foto de portada de David Hockney.