Quiero una máquina del tiempo YA

camille2

Quiero una máquina del tiempo YA

Ho sentim, aquesta entrada està disponible només en Español De España. El contingut es mostra en l’idioma alternatiu. Fes click a l’enllaç per canviar l’idioma actiu.

Cómic. Ilustración. Mujeres. Camille Vannier nació en París pero vive aquí desde hace mucho tiempo. Le gusta el café americano, admira a Nan Goldin, Valérie Mréjen o Sophie Calle, y es muy fan de TODO lo que es biopic. La vida real. Sin filtros. Ni mentiras. Ni hermanos maléficos inventados. Desde 2010 trabaja como ilustradora para revistas como Vice, Paulette y Rojo Putón. Y ha publicado libros como ‘El horno no funciona’ y el cómic ‘Tuerca y Tornillo’. Elementos pop, expresividad, sexualidad. Para inspirarse tira de su vida y de ella misma; de la gente que conoce y de aquella con la que se cruza. No necesita más. Menos ahora, que trabaja mano a mano con su madre. ¿El motivo? La novela gráfica sobre sus abuelos. 50-70 años que ella no vivió, pero que -al dibujarlos- se han convertido en historias que se está apropiando. “Es una forma de conocer un poco más a mi familia”-dice. Y -cuando sale la etapa de su familia en los años 60 y 70 en Saint Tropez- dispara: por favor, una máquina del tiempo YA.

unnamed

Photography: Lydia Metral
Outfit: Friday’s Project

I:

Evolucion_1


II:

Evolucion_2

III.

Evolucion_3

IV.

Arte_Final_Poulou

V:

topless

¿Cómo ha sido el proceso creativo?

En este caso ha sido distinto porque el texto lo estoy escribiendo con mi madre. Como normalmente cuento mi vida, no necesito ayuda. Aquí cuento la vida de mis abuelos durante los 60-70. Y como yo no lo viví, mi madre me ayuda: me manda -en forma de novela- las historias y yo las “traduzco” en formato de anécdotas. Y de las anécdotas a la ilustración.

Una vez que ya sé cómo voy a contar cada historia, hago una lista de las cosas que quiero que aparezcan en cada una. Luego ya me pongo a dibujar. Primero hago el dibujo a lápiz  y -a partir de este- saco las capas y las acoplo. Trabajo con una carta de color reducida para que haya un ambiente similar a lo largo del libro.

¿Cuánto calculas que te queda para terminar la novela?

Pues no te sabría decir. Es el problema y la ventaja de no tener deadline, ya que cuando me sale un encargo dejo de trabajar en ella. Me va bien hacerlo así porque de esta forma tomo un poco de distancia, lo retomo y lo veo con más claridad.

¿Qué es lo que más te gusta de ella?

El hecho que es una manera de conocer un poco más a mi familia. Mi madre me había contado estas historias miles de veces, pero ahora -al dibujarlas- me las estoy apropiando. Estoy trabajando con los álbumes de fotos de la familia que empiezan durante los años 40. Y es divertido ver la vida de toda mi familia a lo largo de los años. Sobre todo en los 60 y 70 en Saint Tropez = Por favor,  ¡una maquina del tiempo ya!

¿Y lo que más te inspira?

Mi vida y la vida de la gente que conozco. O la de la gente que no conozco pero que me cruzo. Lo que me pasa en mi día a día, cosas sin importancia. Lo cotidiano para mi es material del bueno. Inspiración máxima.

¿Siempre cuentas historias reales?

Soy muy fan de todo lo que es biopic. Siempre alucino con la « vida real » de la gente. Por ejemplo, ayer me peleé con una dependienta muy borde y ya lo he contado 20 veces. En realidad la historia en sí da bastante igual, pero el reto es intentar contarla con gracia.

¿Qué otros proyectos tienes entre manos?

Otra novela gráfica sobre un viaje que hice con mi padre y mi hermana, donde somos unos losers del principio al fin.

¿El humor siempre juega un papel importante en tu obra?

Siempre intento contar las cosas de maneras humorística. Con «Tuerca y Tornillo », por ejemplo,  hablo de una experiencia sexual que no salió bien. Habían dos maneras de contar esta historia: una bastante deprimente. Y la otra quitándole hierro al asunto -que es lo que hice. Y lo que intento hacer con todo lo que hago. Me gusta hacer reír, y me gustar hacer reír con cosas que -en teoría- no tienen gracia.

¿Y en tu vida?

Pues eso intento. Sino, ¡apaga y vámonos! Porque vaya época que nos está tocando! Siempre pienso en Mary Poppins con su frase « a spoonful of sugar helps the medicine go down, in the most delightful way ». Para mí es la base.

13450702_509816609207033_4515685075763969907_n