Por favor, ¡un respeto a los noctámbulos!

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Por favor, ¡un respeto a los noctámbulos!

- 10 novembre 2016

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Se ha demostrado que incluso entre las personas que duermen el mismo número de horas existen diferencias de comportamiento, emocionales y cognitivas. Y eso es porque unas son noctámbulas y las otras matutinas. Pero no siempre actuamos según lo que pide nuestro organismo. Si nuestros patrones de sueño están desalineados con nuestros ritmos internos probablemente nuestras capacidades se verán alteradas negativamente. Por lo que no se trata solo de cuántas horas duermes sino de cuándo duermes.

Estos desajustes pueden influir en nuestros logros educativos y hasta en nuestra estabilidad social. Vivimos en una sociedad que tiende a premiar a la gente matutina y a discriminar a la nocturna. Se le llama jet lag social. Y se trata de algo biológico que no podemos escoger. Por eso muchas escuelas están empezando a retrasar la hora de inicio de las clases. La neuróloga Judith Owens ha estudiado este fenómeno y asegura que todos deberíamos ser conscientes de que existen dos tipos de horarios biológicos. Y que resulta absurdo (y hasta cruel) que solo esté bien visto uno de ellos.

Foto de Portada de «El Principito» de Antoine de Saint-Exupéry.