La creatividad en 10 adjetivos

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La creatividad en 10 adjetivos

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1. Ambigua.

Existen muchos mitos alrededor de la creatividad. Entre ellos el mito de la tristeza, el mito del genio loco, el mito de la cafeína o el mito del momento Eureka! No somos más creativos cuando estamos tristes, ni cuando tomamos cafeína. Tampoco la locura está necesariamente relacionada con la creatividad. Y definitivamente no existe ese momento en el que la inspiración nos toca con una barita mágica.

2. Intrínseca

Todos nacemos creativos, lo que pasa es que muchos no nos lo creemos. Ser creativo es una elección. Cuestión de actitud. Según John Cleese existen dos modos de actuación: abierto y cerrado. En el trabajo acostumbramos a estar en modo cerrado.  Estamos ansiosos por terminar. Pero nunca creativos. En cambio el modo abierto es mucho más relajado. Nos permite jugar, hacernos preguntas y ser creativos.

3. Transversal

No todos somos artistas, pero esto no significa que no seamos creativos. Simplemente significa que nuestra creatividad se manifiesta de formas diferentes. Un abogado puede ser tan creativo como un arquitecto. Incluso Albert Einstein decía que los científicos podían considerarse artistas porque también necesitan ser creativos.

4. Inmadura

La creatividad es inversamente proporcional a la edad. O lo que es lo mismo: la creatividad se desaprende. En 1968 George Land se inventó un Test de Creatividad que respondieron 1.600 niños de entre 3 y 5 años. Cuando crecieron, Land les rehízo dos veces el mismo test, que a su vez contestaron 280.000 adultos. El resultado es desalentador:

Nivel de creatividad en niños de 5 años: 98%
Nivel de creatividad en niños de 10 años: 30%
Nivel de creatividad en niños de 15 años: 12%
Nivel de creatividad en adultos: 2%

5. Excéntrica

Albert Einstein recogía colillas de cigarrillos de la calle para conseguir tabaco para su pipa. Howard Hughes pasó días enteros en una zona supuestamente libre de gérmenes de la suite de su hotel de Beverly Hills. Y Robert Schumann creía que sus composiciones musicales fueron dictadas por Beethoven desde la tumba. Que la creatividad y la excentricidad vayan de la mano no es casualidad. Ambas características parecen ser el resultado de variaciones genéticas que aumentan la desinhibición cognitiva. Esto quiere decir que su cerebro es incapaz de filtrar la información superflua. Se trata de información que en general nunca llega a nuestro pensamiento consciente. Por lo que  puede dar lugar a percepciones excepcionales en el momento de procesarla.

6. Terapéutica

Ante una perdida o una experiencia dolorosa, nuestro cerebro explora nuevas salidas creativas. Los psicólogos lo llaman crecimiento post-traumático. Y forma parte de un proceso de reconstrucción. De nuestras vidas, y de nuestro cerebro. Pura supervivencia. Frida Kahlo. John Lennon. Paul McCartney. Truman Capote. Todos perdieron un ser querido. Y todos, después, dedicaron la mayor parte de su tiempo a sus proyectos creativos. Un 70% de los supervivientes a una experiencia traumática experimenta un cambio psicológico positivo. El arte te remueve por dentro. Te exprime, te sacude. Y te cura. Pero además de esto un estudio reciente también ha demostrado que las personas que hacen actividades artísticas son más felices, más tranquilas y más enérgicas. De modo que la creatividad cotidiana es un buen medio para cultivar el funcionamiento psicológico positivo.

7. Asociativa

Los principales métodos para llegar a una solución creativa a un problema caen en una de estas tres categorías: serendipia, semejanza o meditación de elementos comunes. Las tres categorías tienen algo en común: cualquier habilidad que sirva para llevar otras ideas remotas a la contigüidad, facilitará una solución creativa. La creatividad depende de la capacidad de hacer asociaciones que no sean inmediatamente obvias.

8. Temeraria

Para aprender a ser creativos primero hay que desaprender. Desaprender significa dar la vuelta. Romper esquemas. Cuestionar principios. Replantear criterios. Y empezar a pensar diferente. Significa volver a aprender, pero sin olvidar lo aprendido. Transformar sin reemplazar. Avanzar y evolucionar. Solo así conseguiremos nuevos puntos de vista. Y diferentes soluciones. ¿Y el resultado de todo esto? La creatividad. O lo que es lo mismo, el pensamiento original. Pero pensar diferente es arriesgado. Implica salir de la zona de confort y en ocasiones da miedo. Creatividad = rebelión por definición.

9. Caótica

Las situaciones caóticas son generadoras de innovación porque nos obligan a actuar con el sistema abierto y este se presta a surfear buscando nuevas salidas, creaciones o soluciones. Significa extraer orden del caos. Engendrar nuevas y coherentes formas, a partir de esquemas o ideas existentes. 

10. Potenciable

Para muchos la creatividad está dormida, por falta de confianza o por desconocimiento. Por suerte existen muchas formas de potenciarla. Buscar tu pasión, desconectar para que la información repose (dicen que la creatividad aparece en momentos como la ducha o mientras das un paseo), ponerte límites, ser positivo o soñar despierto.

Ilustración de Portada de David Méndez Alonso.